94- Días de Ipanema: Gaudeamus igitur
De
las aulas a González Palencia, de González Palencia a Ipanema, de Ipanema a las
aulas, de las aulas a las tascas... Había un circuito que recorría gente portadora de trenca y carpetas a finales de los sesenta y primeros setenta, gente ya provecta que a
estas alturas puede que se haya jubilado de sus responsabilidades como próceres
del mundo de la judicatura, de las letras o de las ciencias químicas, el nervio
del tejido ilustrado y cultural de la ciudad.
Pero
pasaban promociones de estudiantes e Ipanema seguía. Y seguían también los
clientes de toda la vida, que no tenían por qué pertenecer expresamente al
mundo de la Universidad. El estratégico lugar que ocupaba le aseguraba una vida
social muy intensa, abierta a todo tipo de transeúntes.
Había
sido fundada en 1967 por los hermanos José y David Paredes Solano tras una estancia de diez años en Brasil. Precisamente su nombre se
debe a la célebre playa de Ipanema de Río de Janeiro. Finalmente José siguió en
solitario con el negocio, al que se incorporó su hijo David siendo muy joven.
Éste fue el continuador hasta su jubilación en 2016, año en que se echó el cierre definitivo al histórico local.
Todo
se renueva, los tiempos cambian y las nuevas generaciones de estudiantes ya no
sabrán lo que supuso esta cafetería que ofició
prácticamente de cantina universitaria.
Pero permanece indeleble en el recuerdo de muchos de nosotros. Gaudeamus
igitur.
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